El estilo monacal de Nicolás Bär



Cómo trabaja el subdirector del Consejo de Cultura

Se instaló precedido de una imagen ligada al sector más conservador de la iglesia Católica. Su iniciativa más conocida hasta ahora es una copia manual del Nuevo Testamento, que es también el motivo de que su designación genere comentarios en sorna entre artistas y creadores. Hoy no le interesa cambiar esa imagen. Vinculado al semillero UDI que dirigía Miguel Flores, ha formado una burbuja junto al equipo cuya urgencia es acabar con los $1400 millones que el CNCA arrastra en deudas.

Nicolás Bär se ha impuesto un voto de silencio. Las cámaras son para Luciano Cruz-Coke, el ministro. Fue el actor quién reconoció en la prensa la deuda acumulada de mil 400 millones de pesos que tiene al Consejo de la Cultura y las Artes (CNCA) figurando en Dicom. Bär en cambio fue muy tajante en la “instrucción”, como precisa su equipo, en relegar los requerimientos de la prensa para los últimos lugares en su lista de prioridades.

Por estos días, Bär no ha hecho otra cosa que meterse de cabeza en los números para lograr la meta impuesta por el jefe: limpiar el expediente financiero del Consejo en tres meses. Bär sabe de cifras y registros contables. Estudió Ingeniería Civil Industrial en la Universidad de Los Andes, ligada al Opus Dei y actualmente a los 33 años, figura en su currículum un Master of Arts en el Centro de Políticas Culturales en la Universidad de Warwick.

Este posgrado le sirvió de respuesta durante la campaña presidencial, en la que como miembro de los Grupos Tantauco causaba extrañeza por su estampa entre las figuras de la cultura invitadas. Pues más que de gestor cultural, era la de una promesa en la gerencia de una multinacional. Entre los asistentes a las sesiones Tantauco consultados para esta nota, la mayoría lo recuerda como una persona de perfil muy bajo en esas reuniones. Curiosamente la beca que le permitió estudiar en Europa, gestionada por el British Council y la Fundación Andes, está pensada para “chilenos formadores de opinión, que se proyecten en sus áreas”. Por cierto que el cargo en el que ahora está despeja cualquier duda anterior a su nombramiento.

Un testigo de los encuentros Tantauco, uno de los cuales se hizo en la casa de Sebastián Piñera, recuerda que “su tema era mejorar la gestión, poder asignar de mejor manera los fondos, tratar de implementar una política de evaluación que se hiciera después de la entrega, para usarlo como criterio de asignación posterior”.
El evangelio según Nicolás

Pero todas esas líneas que trazó en la época de la campaña han quedado en suspenso. Esto desde que se descubrió la deuda de arrastre que traía el CNCA. A pesar de los numerosos requerimientos de los medios, Bär se impuso no hablar todavía con la prensa hasta “recuperar el buen nombre del Consejo”, según explica una fuente de su equipo. Lo que significa cuadrar los números en el plazo convenido.

Poco le importa que casi la única reseña pública que haya de él lo deje como un católico conservador, cuyos proyectos culturales estén en su mayoría vinculados a la Iglesia, como “El Evangelio de Chile”, la versión del Nuevo Testamento escrita a mano por cerca de 8 mil personas a lo largo del país. Y tampoco le interesa ser recordado como una persona de bajo perfil en la Universidad de Los Andes, donde hizo clases en el Magíster en Historia y Gestión del Patrimonio Cultural, donde “lo tenían bastante relegado en relación al resto de los profesores”, según cuenta un ex alumno. Aunque su cargo en el Gobierno lo tuvo varias semanas en la portada de la página web. En el magíster también compartió créditos con Magdalena Krebs, actualmente a la cabeza de la Dirección de Bibliotecas Archivos y Museos (DIBAM)

Bär es ante todo un tipo muy disciplinado. No milita en la UDI pero llegó al gobierno en gran medida gracias a que en 2007 ingresó al programa Jóvenes al Servicio de Chile, el “semillero” de la Fundación Jaime Guzmán. “Se incorporó a los grupos Tantauco recomendado por Miguel Flores y con ese aval lo instalaron en el puesto que tiene”, explica una fuente del CNCA, apuntando al subsecretario de Desarrollo Regional como su principal “padrino” político, con el que conversa periódicamente en clave de amistad.

Aunque no conocía a Luciano Cruz-Coke al punto de desarrollar una sintonía especial, Bär no se mueve un ápice de la posición que en todos los temas se acuerda como oficial. “En verdad él no corta ni pincha aquí. Cuando está el ministro no abre la boca y cuando no está sólo se limita a repetir lo que dice el ministro”, cuenta un funcionario del CNCA que estuvo con él en una reunión donde el sindicato trató de revertir siete despidos que para ellos fueron injustificados.

Cambio en el equipo

En efecto, los movimientos de personal en el CNCA están lejos de parecerse a lo que ocurrió en reparticiones como el Fosis, donde fueron despedidos funcionarios en todo el país. Aquí, de los 700 se han ido de manera forzada sólo 7 personas, principalmente del área comunicaciones. En eso no ha habido concesiones. Pese a que durante una reunión el 16 de abril, entre Bär, algunos asesores y su jefe de gabinete, Roberto Munita, con los funcionarios del CNCA, uno de los abogados presentes se abrió a reconsiderar la medida. Pero el subdirector, según un testigo, “con la misma sonrisa y buen tono, dijo que los despidos se mantenían de todas maneras”. Probablemente porque la instalación de un nuevo gobierno no tiene un precedente cercano, a los funcionarios les impactó escuchar desde el equipo de Bär que los despidos eran porque “necesitamos esos puestos para poner a nuestra gente”, según explica un participante de esa reunión.

De cualquier manera, la cantidad de despidos suficiente como para que se haya instalado la sensación de que las cosas cambiaron. “Las secretarias son las más felices por el buen trato, que es muy distinto al de la época de Paulina Urrutia, aunque con una sonrisa y buenos modales cuando te dicen que no, es no”, cuenta un funcionario que se mantiene de la administración anterior.

Bär y su equipo de más confianza que no supera las siete personas, todavía no han introducido cambios de fondo, pero sí la diferencia se nota en las formas. “Es gracioso pero antes eran todos chicos, negritos y vestidos informalmente, ahora son todos rubios, altos y vestidos con traje impecable”, cuenta un funcionario, y agrega “viven en una especie de burbuja y no se juntan mucho con los de antes”

Las circunstancias han hecho que no se note la diferencia de estilos entre él y Cruz-Coke, quien tiene un perfil más liberal. Hasta ahora, el terremoto los ha hecho coincidir en la restauración del Patrimonio como tema central de la gestión, Justamente uno de los temas predilectos de Bär.

Centro Cultural de Chile: En el arte, no tengo amigos!




Protagonista de la Escena de Avanzada, ex asesor del PPD, pionero de transgresoras performances, el artista y publicista Carlos Leppe da a conocer su ambicioso proyecto como agregado cultural en Argentina y director del nuevo Centro Cultural de Chile en Buenos Aires.

Polémica en algunos y fascinación en otros causa el reciente nombramiento de Carlos Leppe como el primer agregado cultural de este gobierno en Argentina y director del único centro cultural que tendrá nuestro país en el exterior. Con una reconocida trayectoria artística en performances e intervenciones, que incluye también una más desconocida pintura celebrada por la crítica, los inicios de Leppe se remontan a los años 70 como uno de los protagonistas de la llamada Escena de Avanzada, con Nelly Richard, Carlos Altamirano y Francisco Smythe, con recordados actos sociopolíticos donde declaraban la muerte de la pintura y se ubicaban contra la institucionalidad vigente. Luego pasa a ser asesor el PPD, participa como publicista en la campaña del NO, y poco antes de la segunda vuelta presidencial, este año, sorprende con su apoyo a Piñera.

"Los agregados no harán cosas tipo Muerte en Venecia"
Esta semana se supo de los nombramientos de Leppe, ante lo cual nos aclara de entrada: "No me están pagando favor alguno. Es un trabajo de producción cultural específico, para el cual tengo el suficiente expertise . Y en este cargo no es el artista, sino el gestor y productor el que se define". Reconoce que lo motivó especialmente la idea de que ahora "los agregados culturales en vez de ponerse a hacer cosas tipo "Muerte en Venecia", tomar café en los salones de París, probar el escargot y pasearse de cóctel en cóctel, hagan, en cambio, un proyecto. El cargo no es una beca para una artista, ni para que lo pasen bien o profundicen sus conocimientos, como ha sido siempre -en la decadencia más absoluta-, salvo excepciones históricas. Debe estar para levantar proyectos a partir de un profundo dominio de la realidad cultural del país y del exterior. El gestor tiene que manejar una idea de centros culturales, galerismo, coleccionismo, procesos y protagonistas de la escena".

Leppe (dos veces premio Altazor, con muestras y publicaciones internacionales) no transa en su visión de cultura, menos hoy en que se encuentra muy cercano al ministro Cruz-Coke: "Comparto que deben haber algunas políticas culturales populares y no puedo obligar a la gente a que entienda a la primera la obra de un Eugenio Dittborn o de Alfredo Jaar. Pero ello no quiere decir de que para el trabajo de la cultura no hay que crear todas las instancias para que se pueda producir un urdiembre sabia", nos afirma.

Trabajólico y muy estudioso, el artista, publicista y también asesor y director de arte de TV, no elude en la entrevista ni una sola pregunta, por incómoda que resulte.

Cambio de bando
-¿Cómo se siente estar en el otro bando, desde haber sido protagonista de la Escena de Avanzada, artista y francotirador de izquierda, a representante del gobierno de derecha del Presidente Sebastián Piñera ?
"No me reconozco en la figura del francotirador. Ser miembro de esa Escena a la que se refiere no era ser francotirador, sino que de algún modo era ser oficialista de la oposición democrática de entonces. Malamente podría serlo, habiendo trabajado tanto en comunicaciones estratégicas. Fui cercano a la campaña del NO, pero me siento ahora muy bien formando parte de este gobierno, a 20 años de todo aquello. Los gobiernos de la Concertación eran "otra derecha". La cuestión no se resuelve en izquierda y derecha, y hoy existe una suerte de derecha más abierta".

-Pero usted se ha rebelado también constantemente contra la institucionalidad cultural, de la cual será un representante oficial.
"Una cosa es mi posición como artista que se sitúa en otro plano. Ahí creo que el arte es la conciencia crítica de la cultura. Pero como gestor no es posible política alguna fuera de la institución. Pensarlo es una ingenuidad. Hoy me importa mucho colaborar con el desarrollo de una política pública consecuente en cultura . Me siento muy cómodo apoyando la gestión del ministro de Cultura".
"Tengo también un plano moralista"

-¿Cómo piensa relacionarse con el embajador Miguel Otero, con integrantes de su familia del Opus Dei ?
"Uno no va a Argentina a defender territorios de algunos, sino que a defender la cultura, el respeto a nuestro trabajo. Yo vengo de un mundo del arte y de la publicidad, y hay que ser valiente, nadie puede ocultar su pasado y presente. Pero también se ha frivolizado al Leppe artista y publicista. Y en esto he sido muy claro: tengo también un plano moralista. He propuesto revisar la televisión como una tarea urgente. La cultura no se puede reducir al rating y a la publicidad. Tiene que haber un organismo cultural observador".

-Usted tiene un proyecto para Argentina, que empezó hace meses. ¿Sabía que iba ser agregado cultural ?
"No. Pero hace meses que converso con el ministro Cruz-Coke. Estoy colaborando en su gestión desde diversos ámbitos y junto a grandes profesionales, como el arquitecto Cristián Martner y Patricia Ríos".

-¿Tiene algún modelo de centro cultural que desearía tomar de él ?
"Podría pensar como referencias lejanas en el Instituto Cervantes o en el Goethe. Pero esta es una experiencia única, que requiere decisiones audaces. Es preciso diseñar un concepto adecuado a la densidad de las relaciones bilaterales. Es el primer Centro Cultural de Chile en el extranjero".

-Un gran interés suyo es que Chile se posicione con nuestras actividades y creaciones culturales, y no tanto como un "admirador" de la cultura argentina. ¿No es mucho?
"Para nada. Es preciso desarrollar una ambición consecuente con nuestros de-seos de colocación en la parrilla internacional de la cultura. Esto significa pensar una política de inscripción de nuestras producciones más relevantes, más allá solo del reconocimiento. Producir planos de recepción. Porque hemos vivido aterrados por la fortaleza de la cultura en Argentina. Lo cierto es que cuando en el pasado ellos mandaron emisores a comprar arte para sus museos llegaron con Renoir, Picassos, Van Gogh, y nosotros, en cambio, regresamos con copias, réplicas, y ni siquiera de los grandes. En los años 60 se crea en Buenos Aires el centro Vitella, que se relaciona con los movimientos vanguardistas internacionales, mientras las universidades chilenas se dedican a destruir el arribo de la modernidad. Después ellos tienen otra gran inscripción internacional. Se funda el CAYC con Jorge Glusbert quien organiza una política de visibilidad cultural. Hace una reinternacionalización del arte, proponiéndose por ejemplo ganar la Bienal de Venecia".

-¿Cómo lograr algo de ello ?
"Una de las tareas es asegurar las instancias de la presencia ferial de Chile en Buenos Aires, en el libro y en las artes visuales. Tenemos que promover e incitar al galerismo chileno que quiera atravesar la cordillera con una presencia más profesional y ambiciosa. En ArteBa están las posibilidades de vender, pero las ferias hoy tienen un paralelismo con las bienales. Y hay que tener una participación más cómplice en la Feria de Libro".

-Y en teatro, ¿qué podemos hacer en un país tan desarrollado en ello?
"Hay que montar grandes obras chilenas de la dramaturgia emergente, que es muy reconocida en Buenos Aires".

-¿Cuenta con fondos ?
"Con una muy buena gestión el capital corre detrás del talento. Cuando la empresa privada vea que se está acuñando un momento histórico van a querer estar ahí. También debemos desarrollar un gran aparataje de seducción".

-... Que usted como publicista domina. ¿Busca también promover las relaciones interlocales?
"Sí, bilaterales e interlocales, con exposiciones, clínicas de artistas. En el caso de Rosario con Concepción, por ejemplo, se ha logrado conseguir financiamiento de los consejos regionales de cultura. Hay trabajo, hay pensamiento, hay obra".
"No es un centro de la embajada, sino de Chile"

-Imagino que contempla una política de exhibiciones, ¿cuál sería la línea curatorial?
"Este no es un centro cultural de la embajada, ni menos una salita que tiene la embajada para hacer unas cositas, sino un centro cultural de Chile con diversas salas. En un lugar así no hay curatoría, sino conducción a través de un modelo de gestión. Las curatorías corresponden a muestras específicas. Tampoco es la promoción de mis posiciones artísticas, sino la implementación de una política de presencia cultural".
-Pero como protagonista de la performance en Chile, ¿podrán ver algo de ello los argentinos ?

"¿En el centro cultural? Sería impropio que expusiera. Lo principal es el trabajo de agregaduría y dirección, no de promoción de mi obra".

-¿Se relacionará más con museos, artistas ?
"Dependerá de los proyectos. No hay que tener preconceptos de ninguna especie. Y no puedo adelantar ninguna actividad aún. Estoy estudiando".

"¡Yo también defiendo la pintura!"
- Siendo esencialmente un artista conceptual, ¿incentivará también proyectos con pintura chilena ?
"Tendrán cabida los artistas que satisfagan una política de exhibiciones de calidad. Pero, que quede claro: ¡Yo también defiendo la pintura! He trabajado desde el lenguaje corporal y la pintura llevo estudiándola desde los años 70. Soy coleccionista, tengo, por ejemplo, un Cosme de San Martin muy especial. Me molesta que nadie hable de Sergio Mallol y de su San Francisco de Assís, que fue copiado después por Schia o Palladino. La gente cree que el arte conceptual está solo en lo feo. Pero no. Yo creo en la Matilde Pérez. Soy un enamorado de la pintura, como podría ser Carlos Alberto Cruz, Pancho Smythe o Adolfo Couve . Al ver obras de Turner caigo ensoñado, él pintaba arriba de las barcazas a punto de volcarse por el movimiento. Es que no hay nadie que no tenga una vida de 'performancista'".

-¿Cómo resguardará la independencia en las artes visuales y no caer, como sucede, en muestras y representaciones de bienales manejadas por grupillos de artistas y curadores amigos ?
"No trabajando con esos grupillos y curadores que se autobombean! ¡En el arte, no tengo amigos!

El nuevo Centro Cultural en pleno Parque Palermo
Contiguo a la embajada, el nuevo centro (aún no inaugurado oficialmente) se emplaza en una zona privilegiada, no sólo por estar en el parque Palermo, sino que por ubicarse dentro de un circuito de arte consolidado, formado por el Museo Malba y el Palacio Errázuriz . Su arquitecto, el chileno Sebastián Irarrázabal, nos detalla que el "nuevo edificio se integra a la construcción de la embajada existente mediante el uso de las mismas geometrías curvas y replicando las mismas proporciones horizontales de la construcción que data de los años 60. " En los 900 m² construidos se ubican tres zonas, " una audiovisual , con un auditorio para 120 personas equipado para realizar proyecciones de cine y video, pequeñas obras de teatro y música o lanzamientos de libros. Otra zona destinada a la diversidad de las manifestaciones artísticas que contempla cinco grandes paneles móviles que permiten configurar ese recinto de múltiples maneras. La iluminación general es en base a fluorescentes compactos T5 de bajo consumo y la iluminación focal de focos master color. Y hay una tercera zona destinada a cafetería, que cuenta con una terraza con amplia vista a los bosques de Palermo ", según nos precisa el arquitecto.


Por CECILIA VALDÉS URRUTIA

Carlos Leppe, pionero de la performance, será agregado cultural en Argentina



El transgresor artista, que apoyó a Sebastián Piñera en la segunda vuelta, se hará cargo del nuevo centro cultural de la Embajada de Chile en Buenos Aires.

El artista visual Carlos Leppe se convertirá en el futuro agregado cultural en Argentina y, frente a esta propuesta de la Cancillería, Leppe ya desarrolló un proyecto para su futura gestión, un plan de acción que llevará a la práctica durante el ejercicio de su cargo. Este diseño lo concibió pensando primordialmente en el nuevo centro cultural de 650 metros cuadrados y de modernas líneas arquitectónicas que se emplazará en los jardines de la Embajada de Chile en Buenos Aires con motivo del Bicentenario de ambos países.
Su designación se produce luego de que el año pasado el artista apoyara a Sebastián Piñera en la segunda vuelta de la campaña.

Leppe fue precursor del arte corporal en Chile. Desde su primera performance, Happening de las gallinas, el año 1974 en la Galería Carmen Waugh, el artista usó su cuerpo para criticar la situación política que vivía el país. Luego, en La acción de la estrella, se tatuaría la estrella de la bandera chilena en su cabeza. Se trata de una cita a una acción de arte similar, protagonizada por Marcel Duchamp.

En 2000, Leppe realizó una mediática performance en la entrada del Museo de Bellas Artes para la inauguración de la también polémica tercera parte de la muestra Chile, 100 años de artes visuales, a cargo del curador Justo Pastor Mellado.

En 2002 y 2004 recibió el Premio Altazor. Asimismo, ha trabajado como publicista y, desde fines de los 90, se desempeñó como director de arte en las áreas dramáticas de Televisión Nacional y Canal 13. En 2009, anunció su participación en la Primera Trienal de Chile con dos exposiciones, en el MAC y el Museo de Bellas Artes, pero se retiró de ambas al no llegar a acuerdo con los curadores de las muestras.

Por Rodrigo Miranda

Feria Ch.Aco se cambia a Casas de Lo Matta y organiza concurso de arte joven




El próximo jueves en el Hotel W se anunciarán las novedades de la próxima edición de la muestra, fechada para septiembre y creada por Soledad Saieh y las galeristas Irene Abujatum y Elodie Fulton.

Ch.Aco 2010, la segunda versión de la feria que busca crear un mercado y una industria del arte en Chile, cambia de casa. El encuentro que el año pasado fue visitado por 25 mil personas en el Club de Planeadores de Vitacura, se realizará entre el 23 y 27 de septiembre en Casas de Lo Matta (Avda. Kennedy 9350), lugar declarado monumento nacional y recién restaurado por la Municipalidad de Vitacura.

Aunque faltan aún cinco meses para la nueva edición, el próximo jueves 22 se realizará un evento en el Hotel W para presentar las novedades de la feria creada por la ingeniero comercial Soledad Saieh y las galeristas Irene Abujatum y Elodie Fulton. Arranca Ch.Aco se titulará el evento al que asistirán galeristas, auspiciadores, coleccionistas y artistas.

"Esta vez Ch.Aco estará inserto en un entorno urbano pero también cercano y en medio de la naturaleza", explica Irene Abujatum. "Casas de Lo Matta tiene un parque de gran belleza y una casa patrimonial que actualmente se está reabriendo, tras no sufrir ningún daño durante el terremoto. Estas dos zonas serán usadas para los casi tres mil metros cuadrados correspondientes a las instalaciones de la feria y los espacios para las galerías de arte", añade.

20 galerías chilenas

En Ch.Aco 2010, nuevamente participarán todas las galerías de Santiago -alrededor de 20 salas- y se ampliará la presencia de invitados y salas internacionales con el objetivo de posicionar al arte chileno en el mercado mundial. Algunos de los invitados son los responsables de las principales instituciones y centros de arte latinoamericano, como las directoras del nuevo Museo de Arte de Lima (Mali) y del Museo Rufino Tamayo de Ciudad de México.

Asimismo, se organizará un concurso de arte joven patrocinado por vodka Finlandia. El certamen estará destinado a creadores chilenos entre 25 y 35 años y será comisariado por el artista visual Camilo Yáñez. A su vez, el jurado estará compuesto por expertos como la curadora Cecilia Brunson. Las obras abordarán los temas de la ecología y la tecnología, que también son las ideas centrales que inspiran esta versión de Ch.Aco. El premio para el primer lugar será una residencia fuera del país, condición básica para la internacionalización del arte chileno.

"Este es un ejemplo de nuestro objetivo, que la empresa privada se involucre con el arte chileno y en el coleccionismo, ya que adquirirá una obra de arte", dice Irene Abujatum. "El concurso será ecológico y todas las presentaciones de proyectos se realizarán en forma digital. Cuando se decida quiénes son los ganadores del concurso, los artistas van a realizar las obras definitivas y se financiará su producción. El trabajo ganador entrará a la colección de arte de vodka Finlandia".

La feria también tendrá novedades como una guardería para niños, donde las familias podrán dejar a sus hijos para recorrer con tranquilidad los espacios destinados a las galerías de arte.


POR RODRIGO MIRANDA

Mas cultura, ¿algo que todos queremos ver?




La baja en un 20 por ciento de los fondos concursables del CNTV para financiar programas de calidad es el último golpe que ha recibido la alicaída industria local. El escenario actual incluye un canal público que se autofinancia, una ley que obliga a exhibir una hora semanal de cultura y audiencias disconformes. Seis visiones en posición para entrar a un debate que ya está al aire.  

Nicolás Rojas Inostroza 
"Hay síntomas evidentes de que la televisión está perdiendo sintonía. Y eso es porque mucha gente siente que hay un uso del tiempo que no amerita la televisión abierta", dispara Cristián Leighton, director del programa "Voy y vuelvo".
Es un hecho. La TV sigue siendo la fiel compañera de millones de compatriotas. Según cifras de Time Ibope, en 2009, los chilenos vieron un promedio de tres horas y veinte minutos de televisión al día.
El espectador nacional aparece como un consumidor crítico, al menos en el papel. Una encuesta del Consejo Nacional de Televisión (CNTV), realizada en 2008, reflejó que el 52,9% de los encuestados dijo estar insatisfecho con la calidad de la televisión abierta. Los consultados van más allá y apuntan, como su segunda causa de molestia, la escasa oferta de programación cultural. "Tiene sustancia y eso es lo diferente a lo otro", dijo un anónimo encuestado tratando de definir "programa cultural".
A todas luces el concepto no es fácil. La definición del CNTV considera a "programas de alta calidad que se refieran a las artes y a las ciencias, así como aquellos destinados a promover y difundir el patrimonio universal, y en particular nuestro patrimonio e identidad nacional".
En 2008, la oferta de los anhelados programas culturales representó el 1,5% del total de la parrilla en televisión abierta. La ley obliga a los canales a emitir al menos una hora de programación cultural a la semana en horarios de alta audiencia (18 a 00:30 horas en la semana; 16 a 00:30 los sábados y domingos). Las estaciones cumplen la normativa, aunque algunas lo hacen al borde del mínimo permitido. ¿Qué hay entre la ciudadanía que pide televisión cultural y los canales?
Grotesco no más
Manuela Gumucio, periodista y directora del Observatorio de Medios Fucatel, escucha cada mañana en su iPod un nuevo episodio de algún programa radial descargado desde France Culture. Sobre la oferta de la televisión abierta, señala que "evidentemente que comparado con Francia, que es un país que tiene una enorme preocupación por el alimento intelectual de sus ciudadanos, lo de Chile es grotesco no más".
La comunicadora justifica la alta sintonía de programas de dudosa calidad porque "es lo que a la gente le gusta en comparación con sus alternativas y punto".
"Los Patiperros", "Santiago no es Chile" y "Voy y vuelvo" son programas de Surreal, productora que dirige Cristián Leighton, quien afirma que la oferta de televisión cultural de calidad es escasa en horas y en el protagonismo en las parrillas programáticas.
Millonario paliativo
El Consejo Nacional de Televisión debe fomentar la televisión de calidad a través de la entrega de recursos estatales a proyectos que concursen. Para su noble misión este año tendrá un total aproximado de 3 mil 400 millones de pesos, mientras que en 2009 contó con 4 mil doscientos millones. La reducción se explica por el terremoto que sacudió al país a fines de febrero. El CNTV se ha convertido, en la práctica, en un vehículo protagónico para financiar la programación cultural. El comienzo fue lento. En 1993 el fondo contaba sólo con 60 millones de pesos.
Programas como "Los 80", "31 minutos" o "Mi mundo privado" fueron realizados gracias al fondo que premió, en 2009, a 35 espacios.
Por estos días, Jorge Navarrete está finalizando su período en la presidencia del CNTV. El ex gerente de TVN califica como absurda la hora de programación cultural obligatoria. "En mi opinión tampoco debería estar establecido un número de horas, sino un rango y dejar que el Consejo fuese viendo las situaciones que se van dando". "Si un 20 por ciento del esfuerzo, el talento y la plata que se les pone a los otros programas, se invirtieran en los culturales, tendríamos programas de bastante éxito", asegura Navarrete y no duda en admitir que el fondo es un "paliativo".
Cristián Leighton coincide plenamente: "El fondo del CNTV es parche porque financia una cantidad de horas que no supera el 2 por ciento de la parrilla anual de los canales, y también es parche porque los canales no saben cómo programar esas horas".
Alberto Gesswein, productor ejecutivo del área Bicentenario de Canal 13, está con la camiseta puesta. Su ringtone es "El tiempo en las bastillas", canción central de la premiada serie "Los 80". Reconoce que de las iniciativas premiadas por el CNTV, "el número de programas que termina siendo emitido en horarios realmente masivos es muy escaso".
TVN, ¿un canal más?
En el patio del canal del Estado una gran carpa de circo no deja entrar el sol de otoño. En su oficina, Augusto Góngora, productor ejecutivo del área cultural de TVN y conductor de "Hora 25", espera con una lista de 17 programas culturales que tiene a su cargo en 2010. Tras enumerarlos y señalar que su estación lideró la oferta cultural en televisión abierta con el 38,6% durante el año pasado, afirma que "la existencia de un programa cultural en este canal no depende de si se autofinancia o no, sino de que si cumple o no la misión editorial en el área cultural".
Bruno Bettati, presidente la Asociación de Productores de Cine y TV, es más crítico. Cuenta que las productoras independientes están obligadas a obtener el financiamiento del fondo del CNTV para integrar una idea independiente a la pantalla chica. "Ahora necesitamos políticas al respecto, que los canales se planteen nuevos horarios o que acepten nuevos programas. Si no se complementan los fondos con nuevas medidas, no pasa nada", sostiene con calma al otro lado del teléfono.
Bettati concuerda con la idea de que los espacios culturales están confinados a horarios poco atractivos para las audiencias, a lo que Góngora responde: "No hay que sacralizar un determinado horario, hay que ir a buscar dónde está el público al que le va a interesar cada programa".
El representante de los productores plantea que TVN debe volver a conectarse con la industria del cine. "Una de las diferentes modalidades que hemos propuesto es que los canales, como no pueden ponerse de acuerdo en cómo tratar a la producción independiente, depositen una parte de sus ingresos en el fondo audiovisual que está facultado, por ley, para recibir donaciones".
En concreto
En el mundo audiovisual abundan las críticas, pero también las propuestas. Cristián Leighton cree que con aumentar la inversión en el fondo del CNTV a 40 mil millones de pesos, "la televisión va a empezar a dejar una huella importante en nuestra sociedad".
Desde el canal del angelito, Gesswein detecta "un criterio de subsidiariedad a los proyectos que me parece que no ha generado los resultados esperables a nivel de industria". Su propuesta radica en que el CNTV debiera funcionar en una lógica de coproductor que invierte en un proyecto, poniendo la parte que el mercado no es capaz de financiar. El periodista no deja de reconocer el aporte del Consejo, mencionando que del total de programas que ha producido el área Bicentenario, un 31 por ciento de los recursos han sido aportados por el CNTV. El productor ejecutivo de "Los 80" cree importante "la apertura de los canales a ser más consecuentes con sus discursos y sus misiones" y destaca el caso de la serie "Héroes" que se financió con importantes aportes de la empresa privada.
"Yo creo que hay que pensar en una ley donde TVN esté a la vanguardia. Redefinir su función pública y, por otro lado, que sea realmente el gran promotor del desarrollo audiovisual en Chile. Para eso hay que terminar con el autofinanciamiento y buscar uno mixto", sentencia Leighton, quien ha obtenido los premios APES y Altazor.
¿Futuro esplendor?
En septiembre de 2009, Chile definió la norma ISDB-T con MPEG 4, creada en Japón y adaptada en Brasil, para el (no tan inminente) aterrizaje de la televisión digital terrestre. La normativa contempla que al menos un 40% de las nuevas señales estarán reservadas para canales regionales, comunitarios, educativos y culturales. "Nadie ha explicado por qué el mercado publicitario aumentaría si crecen las señales", sentencia Jorge Navarrete. Si la televisión digital implica el ingreso de nuevos actores a la televisión, la gran pregunta es cómo se financiarán.
La discusión sobre la televisión del futuro parece ser, en las voces de todos los entrevistados, la carencia más importante. Manuela Gumucio asegura que "el debate sobre las concesiones y el destino de la televisión digital lo tienen censurado todos los canales, porque no quieren que se hable, no quieren que se entienda". Desde Bellavista 0990, Augusto Góngora responde que "a medida que se inicie de verdad la discusión sobre las leyes de televisión digital y pública, el caudal de información sobre esos temas va a aumentar".
Cristián Leighton cree que lo central de la TV digital es la diversidad de contenidos y se pregunta "¿por qué la gente hoy ve YouTube? Si la calidad del video es muy baja, entonces no está privilegiando la alta definición". Agrega que ciertos grupos culturales debieran tener el apoyo del Estado para difundir su cultura. Pone por ejemplo al pueblo mapuche: "No puede ser que sólo aparezcan quemando neumáticos y tomándose fundos".
Las salidas que vislumbra el presidente del CNTV son: la creación de señales con nichos específicos, la ampliación de frecuencias de los canales que hoy operan en TV abierta y, como última e improbable opción, que el Estado apoye económicamente la inclusión de nuevos actores, pues "la capacidad de distinguir entre Estado y gobierno es todavía criticada".
Un dato al cierre. Según la Subsecretaría de Telecomunicaciones, el 65% de los chilenos del Bicentenario no tiene televisión de pago.
 Los nominados a mejor programa cultural son...
Los entrevistados hacen memoria para mencionar algún programa cultural chileno interesante que hayan visto en la televisión abierta, sin límites temporales.
- Augusto Góngora, productor ejecutivo del área cultural de TVN, destaca Cazadores de ciencia, del canal estatal, pues "en cada uno de los capítulos se sigue a un científico chileno que está en un empeño concreto, que además tiene impacto en la vida cotidiana de las personas".
- Desde Canal 13, Alberto Gesswein nomina al programa en el que trabajó durante once temporadas en la estación pública. Recuerda El Mirador , conducido por Patricio Bañados, como un "gran programa con nivel de complejidad a la hora de trabajar los contenidos".
- En su oficina de una amplia casa de Providencia, Jorge Navarrete, presidente del CNTV, destaca Los 80, de Canal 13, por tratarse de un programa "notoriamente bueno". La segunda temporada de la serie recibió 400 millones del fondo del consejo para su producción.
- El realizador Cristián Leighton señala que la oferta de televisión cultural es escasa en horas, aunque destaca que "el proyecto Bicentenario, de Canal 13, ha sido un espacio para hacer muy buenas producciones".
- Bruno Bettati, de la Asociación de Productores de Cine y TV, destaca toda la producción de Cristián Leighton: "Especialmente los programas Inmigrantes y En tu lugar, por registrar a chilenos que están desplazados de sus lugares de origen, resultando una contribución a nuestra identidad".
- Tras pensarlo, Manuela Gumucio, directora del Observatorio de Medios Fucatel, defiende a En tu lugar, de Canal 13, que "merecía mejor horario y día porque mostraba, de una manera muy poco paternalista, mundos en Chile donde una parte vive en cierto modo un apartheid social que ni siquiera notamos".

No se puede creer! Presentamos el catalogo de la primera Trienal de Chile



Estimados amigos,

Al no poder garantizar la asistencia del Ministro y Curador de la Trienal de Chile 2009, Ticio Escobar y de la Ministra del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, Paulina Urrutia, por mantenerse ésta a disposición de las urgencias que reclaman las circunstancias, la Dirección de la Fundación ha decidido suspender el acto de presentación, entrega de catálogo y libro de coloquios de la Primera Trienal de Chile.

Esperando contar con su comprensión les saluda cordialmente,



Oficina de Coordinación

Trienal de Chile 2009

Santiago,8 marzo del 2010.

Nombran Directora del Centro Cultural Gabriela Mistral



Salió humo blanco para la dirección del Centro Cultural Gabriela Mistral. Ya estaría cerrado que en este cargo estará Alejandra Wood, ex gerenta de Asuntos Externos de BHP Billiton -operador de Minera Escondida-, puesto desde el cual apoyó el Festival Santiago a Mil y el concurso Santiago en Cien Palabras. Es licenciada en Historia de la UC y prima del cineasta Andrés Wood. Luego de su paso por BHP Billiton, el 2009 asumió como gerenta de Asuntos Corporativos y de RSE del Scotiabank.

Para el puesto se barajaron también los nombres de Alejandra Serrano, directora del Centro Cultural Palacio La Moneda, y Andrés Rodríguez, director del Teatro Municipal. Ambos forman parte del directorio de la corporación encargada de administrar este nuevo centro cultural, que preside la coreógrafa Karen Connolly.

El perfil de Wood, vinculado a la gestión y a la empresa privada, cuenta con pleno respaldo del directorio, en especial del ministro de Cultura, Luciano Cruz-Coke.

El espacio cultural debería abrir sus puertas al público en septiembre.

Ernesto ottone deja la dirección de Matucana 100


El gestor cultural presentó se renuncia al cargo a través de una carta dirigida al directorio de la corporación.

SANTIAGO.- El gestor cultural Ernesto Ottone Ramírez, quien hasta hoy se desempeñaba como director ejecutivo de Matucana 100, presentó su renuncia a ese cargo, en carta dirigida al directorio de la Corporación Cultural.

"Como ustedes comprenderán, ha sido una decisión difícil y, por qué no decirlo, dolorosa, pues me ha correspondido ocupar esta responsabilidad desde que comenzó a plasmarse esta iniciativa completamente innovadora en el horizonte cultural de nuestro país, hace ya nueve años", dice Ottone en el documento.

El hijo del ex asesor Presidente Ricardo Lagos, recuerda también en su carta las dificultades que vivió Matucana 100 en sus inicios, para luego resaltar sus logros.

"La Corporación es (hoy) un espacio único en Chile para impulsar múltiples disciplinas artísticas y llegar así a un público sobre todo juvenil y popular, que puede conectarse con producciones culturales de vanguardia, contemporáneas, cosmopolitas y de altísima calidad", señala.

Ottone asegura que su decisión se deriva de "una detenida reflexión sobre la oportunidad de realizar un cambio en la dirección ejecutiva en esta etapa del desarrollo de la Corporación", y agrega luego que "las personas (...) no pueden perpetuarse en sus cargos, y llegado el momento deben pasar la antorcha para dar lugar a nuevas energías".

El gestor cultural finaliza diciendo sentirse "un privilegiado de poder haber desarrollado esta actividad pionera por un ya largo período, y estoy infinitamente agradecido del enorme respaldo que recibí siempre", y mostró su confianza en que el ministro Luciano Cruz-Coke pueda dar continuidad al trabajo realizado hasta ahora.

Como duele el Eden !!



20 años de cultura de Concertación:
AD PORTAS DE INICIAR UN NUEVO CAPITULO EN LA HISTORIA DE LA POLITICA CHILENA, LES PRESENTAMOS UN BREVE BALANCE DE LOS GRANDES LOGROS y YERROS EN LAS ARTES VISUALES OBTENIDOS POR LOS RECIENTES GOBIERNOS DE CHILE.

Se ha puesto fin a la etapa de veinte años que duró el gobierno de la Concertación. Con la intención de realizar un 'balance a la visión de lo que fue esté periodo, realizamos una revisión del desarrollo y las nuevas iniciativas y espacios culturales que han surgido en 'las últimas dos décadas. De igual manera, analizamos aquellos proyectos que si bien contaron con el apoyo, difusión y financiamiento, defraudaron por su falta de impacto cultural.

Grandes Aciertos

Los espacios e instituciones culturales construidos desde 1989, reflejan el desarrollo y las ansias de los chilenos por la cultura. Por esta razón, es necesario mencionar algunas entidades consideradas emblemáticas y focales en cuanto al desarrollo cultural en nuestra capital: el Centro Cultural Palacio La Moneda, el Centro Cultural Estación Mapocho, el Centro Cultural Matucana 100 y el futuro Centro Cultural Gabriela Mistral. Todos estos complejos son corporaciones de derecho privado que reciben subvenciones estatales. A ellos sumamos el Museo de Arte Contemporáneo y el Museo Nacional de Bellas Artes, los que deberán repararse o restaurarse con fondos estatales.

En el sector privado, el galerismo logró un desarrollo de proporciones. Se destacan sobre todo los espacios de excelencias expositivas como Galería Patricia Ready, Galería Isabel Aninat, Artespacio, Animal y AMS Malborough.

El Gobierno, por su parte, diseñó espacios culturales enfocádos en las nuevas generaciones y propuestas más contemporáneas. La primera de estas inciativas fue Galería Gabriela Mistral, inaugurada en 1990, y que contó con el apoyo y el impulso de la periodista Luisa Ulibarri para transformarse en la punta de lanza del arte chileno de ese lustro.

Otro hito cultural de ese mismo año fue la exhibición "Museo abierto", realizada por Nemesio Antúnez tras regresar a su cargo como Director del Museo Nacional de Bellas Artes. Esta muestra emprendió un verdadero catastro de la actividad plástica nacional con 140 pintores, 60 escultores, 100 grabadores, 30 fotógrafos, 15 dibujantes, 6 artistas textiles, 6 instaladores, 25 videístas y 15 cineastas. Es lamentable que esta importante exposición no cuente con un catálogo que la recuerde.

Los fondos concursables también alcanzaron un gran auge en los últimos veinte años concertacionistas; una importancia que despertó y sigue despertando el interés de la comunidad artística. Con estos recursos se ha otorgado ayuda a numerosos creadores. ~lgunos de ellos fueron reiteradamente distinguidos con sumas importantes: Lotty Rosenfeld, Eugenio Dittborn y Gonzalo Díaz Cuevas. Este último artista -Premio Nacional de Artes Plásticas 2003- fue enviado a la Bienal de Sao Paulo y Documenta 12, gracias a los fondos estatales.

los jóvenes artistas no se quedaron atrás. También recibieron numerosos estímulos que permitieron extender su obra, y pasar de lo teórico a lo práctico.

Y si bien es algo que se deberá analizar en el futuro, durante estos últimos años han llamado la atención la explosión de escuelas de artes en nuestro país. Actualmente hay más de 20, lo que nos mueve a pensar sobre el futuro de sus educandos. Destaca entre éstas la Escuela de Artes Visuales de la Universidad Finis Terrae, que cuenta con la mayor cantidad de artistas que ingresan al mundo del arte.

Regiones

Tras la llegada de la Concertación al gobierno, las regiones también potenciaron su actividad cultural. Destaca la Pinacoteca de Concepción, ya que desarrolló y potenció sus importantes colecciones, transformándose en el faro de la actividad artística del Sur.

Talca, en tanto, dio la sorpresa con la creación del espectacular "Parque de las esculturas", ubicado en el Campus Lircay de la universidad de la ciudad. El espacio, construido por el ex rector Álvaro Rojas, reúne las obras de los escultores nacionales más destacados de los últimos tiempos, y acompañada por una colección de dos mil cuadros.

Desaciertas

Si bien no fueron muchos, es necesario mencionar la gestión deficiente de algunos de los proyectos más llamativos de las últimas décadas. Así se puede acrecentar la conciencia del buen uso de fondos económicos y recursos humanos para la exportación del arte nacional.

La Dirección de Asuntos Culturales, dependiente del Ministerio de Relaciones Exteriores, no nombró a los agregados culturales del arte. Llamó la atención los escasos agregados culturales de la Concertación que hayan sido artistas, lo que afecta bastante el reconocimiento del arte chileno en el extranjero.

Un proyecto de dos millones de dólares con escaso impacto cultural fue la Trienal de Chile. Después de distanciar al creador de la idea, Justo Pastor Mellado, María José Fontecilla tomó las riendas del proyecto, incluyendo a Ticio Escobar, como curador jefe y Osvaldo Salerno como museógrafo. Ambos investigadores recibieron las mejores remuneraciones del evento. Sin embargo, fueron incapaces de cumplir con las expectativas.

A pesar de las buenas críticas recibidas en algunos sectores, debemos incluir en esta sección el proyecto/libro "Copiar el Edén", de Gerardo Mosquera. El documento fue evaluado por el crítico Justo Pastor Mellado como un "pésimo libro" a raíz del modelo de construcción editorial. Fue lamentablemente considerando que era un proyecto Fondart.

Además, podemos incluir el arriendo de espacios a alto costo, como lo hizo el país con la Bienal de Venecia. A pesar del viaje de una caravana de funcionarios al evento, cuya función radicaba en apoyar la muestra, no se obtuvo el reconocimiento de la crítica especializada internacional. Lo mismo sucedió con la exposición realizada en París. en la tienda de carteras Louis Vuitton. que nos presentó cómo la realidad se alimenta del arte, tal como decía Oscar Wilde.

Podemos concluir que en estos veinte años hemos fortalecido y ampliado el abanico de instituciones. Sin embargo, quedamos cortos en la internacionalización de nuestro producto nacional. Son numerosos los artistas. de diversas tendencias y generaciones a quienes se les debe abrir nuevos espacios para mostrar sus obras en el extranjero, y no dedicar el espacio existente a una colonia de favoritos estatales.

Por Ernesto Muñoz, crítico de arte.

Bienal de Mercosul- Victoria Noorthoorn y Camilo Yáñez





Sobre el proceso selectivo
El proceso para seleccionar el Curador General de la 7ª Bienal del Mercosur comenzó en marzo del corriente año, con la divulgación en el ámbito internacional de una invitación abierta a todos los interesados para presentar sus propuestas. El método adoptado marca la nueva etapa evolutiva de la Bienal del Mercosur, tornando más dinámica y transparente la elección del curador.

En los 20 días que las inscripciones estuvieron abiertas, la Fundación Bienal del Mercosur recibió y consideró aptas al proceso 67 cartas-propuestas individuales y colectivas, encaminadas por 74 candidatos, todas acompañadas por anexos solicitados. Participaron del proceso candidatos residentes y/u originarios de 24 países – Alemania, Angola, Argentina, Australia, Brasil, Chile, Colombia, Dinamarca, España, E.E.U.U., Francia, Holanda, Inglaterra, Italia, México, Paraguay, Puerto Rico, Portugal, Suiza, Suecia, Uruguay, Venezuela, Guatemala y Polonia. Los nombres de los candidatos, así como los términos de sus propuestas, están archivados en carácter sigiloso por la Fundación y no estarán disponibles al público.
Las propuestas han sido analizadas y pre-seleccionadas por un Comité internacional de especialistas que clasificó las tres más adecuadas y solicitó el desarrollo de las mismas a los candidatos, según los términos publicados en la invitación al concurso. Tras detalles de los proyectos, el Comité de Selección envió las propuestas curatoriales desarrolladas al Presidente de la 7ª Bienal del Mercosur, Dr. Mauro Knijnik, quien tuvo la decisión de elegir el proyecto que será concretizado.
El Comité de Selección estuvo compuesto por Gabriel Pérez-Barreiro – Curador General de la 6ª Bienal del Mercosur y Director de la Colección Patricia Phelps Cisneros / Nueva York/E.E.U.U; Henry Meyric Hughes – curador independiente, consultor y teórico de arte, Presidente de la AICA/Asociación Internacional de Críticos de Arte y ex Presidente de la Fundación Internacional Manifesta, que organiza la Bienal Europea de Arte Contemporánea; Rodrigo Naves – profesor, historiador y crítico de arte. La coordinación del Comité estuvo a cargo de Justo Werlang – Presidente de la 6ª Bienal del Mercosur.

Para referencia
Creada en 1996, la Fundación Bienal de Artes Visuales del Mercosur, con sede en la ciudad de Porto Alegre, Estado de Rio Grande do Sul, Brasil, es una institución de derecho privado, sin fines de lucro, dedicada a preparar y llevar a cabo las muestras y eventos que constituyen las Bienales del Mercosur.
En sus doce años de existencia, la Fundación Bienal del Mercosur realizó seis ediciones de la muestra de artes visuales, sumando 399 días de exposiciones abiertas al público, 50 diferentes exposiciones, 3.616.455 visitas, con acceso totalmente franqueado, 919.723 citas escolares, 1654.229 m2 de espacios expositivos preparados, áreas urbanas y edificios redescubiertos y revitalizados, 3.131 obras expuestas, intervenciones urbanas de carácter efímero y 16 obras monumentales donadas a la ciudad, 128 patrocinados y auspiciantes a lo largo de la historia, la participación de 923 artistas, más de mil empleos directos e indirectos generados por cada edición, además de seminarios, conferencias, talleres, cursos para profesores y de formación y trabajo para mediadores a unos 1.084 jóvenes. El Directorio y los Consejos de Administración y Fiscal de la Fundación Bienal del Mercosur actúan de forma voluntaria.
La Bienal del Mercosur brinda la oportunidad de acceder a la cultura y al arte a miles de personas. Se consolida como uno de los más importantes eventos de arte contemporáneo en América Latina y es reconocida como el mayor conjunto de eventos dedicados al arte latinoamericano en el mundo.

La más reciente edición de la Bienal del Mercosur se realizó de septiembre a noviembre del 2007 y optó por un modelo curatorial que intensificó la internacionalización de la muestra. Así, la 6ª Bienal del Mercosur reunió 350 obras de 67 artistas oriundos de 23 países y aplicó un cuidadoso programa pedagógico a lo largo de toda su realización. Entonces, se estableció una innovadora reconfiguración del programa educativo de la Bienal del Mercosur, considerado como una contribución a la discusión sobre la relación arte-educación en el país y una referencia mundial para eventos con el mismo formato.

¿Que sería algo así como mi Richelieu o mi Rasputín?






Hace dos días volvieron a funcionar los ascensores de la inhóspita torre que acoge las oficinas del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Pero alguien nos recomienda subir a pie, "por si acaso". Instrucción que sigue obediente esta periodista. En los rincones se amontonan desordenadas las cajas de cartón. No se sabe si por consecuencia del terremoto telúrico o del otro: la llegada de autoridades de un color político que no solía circular por los pasillos de la cultura.

Siete pisos más arriba nos recibe el actor Luciano Cruz-Coke (39 años, casado, tres hijos, el menor de 20 días), en una oficina que llora una manito de gato. El gestor del Centro Cultural Lastarria 90 , el actor de "Adrenalina" y de "La señorita Julia" asumió hace días la jefatura de esta institución que en su corta vida -6 años- ha vivido un aumento exponencial en su presupuesto y una buena cuota de controversias. Pausado y reflexivo, Cruz-Coke se refiere aquí a su hoja de ruta como ministro y los cambios de agenda tras la catástrofe.

-La directora saliente de la Dibam, Nivia Palma, apeló a la generosidad de los artistas. Pidió que se reasignara el 70 por ciento de las platas de los fondos concursables para reconstruir el patrimonio cultural.

"No estoy de acuerdo, hay otros caminos. Mientras yo sea ministro las platas de los fondos no se van a tocar. No se puede dar un paso para adelante y dos para atrás y entender el trabajo de artistas como algo suntuario o de segundo orden. Los costos del terremoto suman 30 mil millones de dólares y los fondos concursables ascienden sólo a 19 mil millones de pesos. Eso no quita que estemos analizando, en forma responsable, cómo enfrentar el terremoto. De los programas propios del Consejo se podría obtener, en principio, 1.600 millones de pesos. Y hemos logrado que la restauración del patrimonio se considere en la Dirección de Reconstrucción Nacional, lo que puede significar una apreciable cantidad de dinero. Vamos a explorar todas las vías posibles".

Resistencia a la derecha

-¿Ha tenido costos su adhesión a la derecha, en un medio en que genera muchos anticuerpos?
"Voy a ser bien franco. La respuesta es no. Yo soy el más consciente de que hay una resistencia enorme con respecto a la derecha de parte del mundo artístico y cultural, básicamente por la asociación que se hace con el gobierno militar, que fue muy duro para el medio artístico. Hubo gente afectada, personas desaparecidas, torturadas. Pero no me he sentido discriminado. En general he sentido un trato respetuoso".

-¿Se dará un clima de colaboración?
"Creo que el sector en el que yo he trabajado por muchos años ha sido generoso y me ha acogido en este nuevo cargo. Tengo clarísimo que es un medio mayoritariamente de izquierda y no vengo a hacer una revancha ideológica. Voy a tratar de que muchos más chilenos tengan acceso a los bienes culturales, para que puedan enriquecer sus vidas. Y también mejorar las condiciones para el sector. Esa es mi tarea. Más allá del trasfondo o 'contrabando' ideológico que toda obra tiene -y está bien que así lo sea-, no pretendo hacer política cultural pensada en forma ideologizada. No es la intención de este equipo".

-"La derecha no entiende y no le interesa la cultura". ¿Mito o realidad?
"Mucho de mito y algo de verdad. Durante muchos años hubo una derecha que se involucró con la cultura y que, de hecho, hizo grandes obras para el Centenario. No olvidemos que en el teatro, en las bellas artes, en la música y la literatura hubo personas de esa corriente que fueron cruciales. Pero hay una derecha que se asoció al boom económico de finales de los 80 y que se desligó bastante de esa esfera. Hoy la situación es distinta, hay una nueva generación con mucho entusiasmo. Algunos tiene carreras artísticas, otros han estudiado materias tradicionales y han profundizado temas como las industrias culturales o legislación cultural comparada. Uno de los aciertos de los gobiernos de la Concertación fue poner en relieve el capital que representa la cultura. Una campaña política hoy no puede soslayar una propuesta cultural".

-¿Cómo ocurrió antes?
"Creo que uno de los logros de esta campaña fue torcer el pasado y formular una propuesta cultural más completa e inclusiva. Personas como Justo Pastor Mellado, Carlos Leppe, Luis Gnecco -que han sido más de izquierda y que probablemente lo sigan siendo en el corazón-, manifestaron una apertura a la posibilidad de que otros también se podían hacer cargo del tema y realizar propuestas válidas. Fue una conquista, una colonización de un terreno que se sentía como 'no propio'".

-Se elucubra sobre el rol de Justo Pastor Mellado en su ministerio.
" ¿Que sería algo así como mi Richelieu o mi Rasputín?" (ríe con ganas).

-¿Será su asesor?
"No hay nada definido. Me gustaría que participara, al igual que muchas otros profesionales. Es una persona valiosa, inteligente y legitimada en el ámbito de su competencia".

El terremoto cultural

-¿Cómo evalúa el daño al patrimonio cultural?
"Desde todo punto de vista, el daño es devastador. Hay urgencias vitales: muertes, personas sin casa, una gran indefensión y daño moral. Se calcula que un 50 a 60 por ciento de los edificios patrimoniales de adobe están en el suelo. Es una gigantesca pérdida de nuestra memoria histórica, que vamos a buscar reconstruir. También nos preocupa cómo están los artistas y sus obras".

-¿Y cómo lo piensa hacer, si no se va recurrir a los fondos concursables?
"Hay otras vías, como los programas del propio Consejo: Chile Barrio, Chile+Cultura y otros. Ya tenemos una cifra preliminar de más de mil millones de pesos, que queremos usar en aquellos lugares más simbólicos para la memoria histórica y la comunidad. Y nos vamos a reunir con los principales grupos económicos, para buscar que apadrinen ciertos espacios".
"Aparte de lo material, nuestra idea es dar aliento y cobijo. Como primera iniciativa, ya se gestó "La ruta de la alegría", que repartirá libros, música y entretención en 30 de las zonas más afectadas por el sismo. Es una alianza con Mideplan, que cuenta con el financiamiento de VTR, Telmex, Movistar y DirectTV".

¿Valparaíso o Santiago?
-La sede oficial del Consejo está en Valparaíso, pero pareciera que el asunto funciona aquí en Santiago.
"Por ley el Consejo debe funcionar en Valparaíso. Eso está claro. La cifra de trabajadores en Valparaíso es de 246 y en Santiago 241. En términos prácticos, hay que tener una sede en Santiago, que es el lugar donde se toman las decisiones políticas. Todavía, como país, carecemos de la capacidad logística para funcionar sólo en el puerto. Esa dualidad se va a mantener, tiene que ver con los ripios de una institucionalidad cultural joven, que está encontrando su manera de armarse, pero que ya necesita ajustes importantes".

-¿De qué tipo?
"Da pudor hablar de cambios institucionales cuando está el terremoto. Pero el mismo desastre ha desnudado las falencias. Por ejemplo, el Consejo de la Cultura maneja una parte muy pequeña vinculada al patrimonio, que se relaciona con el legado inmaterial, con un presupuesto de 140 millones de pesos. Mucho más involucrados están la Dibam, el Ministerio de Educación o el Consejo de Monumentos. Pero cuando sucede la catástrofe, todos corren a preguntarle al ministro de Cultura qué se va a hacer. Y yo tengo que organizar las coordinaciones, para no pasar a llevar las instituciones que están a cargo".

-Anda pisando huevos.
"Hay una disgregación enorme, no sólo de las fuentes de financiamiento cultural, sino de las instancias que promueven la cultura en Chile. El Consejo proponía una estructura para solucionar esa dispersión, pero en la práctica, lo resuelve a medias. Hay que avanzar en la jerarquización de la institucionalidad y en la integración de ciertas unidades. Hoy no está en el debate, pero obviamente ronda el planteamiento de un Ministerio de Cultura, una idea que no hay que demonizar".

-¿Y qué va a pasar con el Instituto del Patrimonio?
"Todo apunta a que el Instituto del Patrimonio replica las duplicidades ya existentes. No depende sólo de mí, pero tengo la impresión de que no va a prosperar. No debiéramos sobreburocratizar algo que ya está extremadamente burocratizado.

-En un mediano o largo plazo, ¿deberá depender la Dibam del Consejo de la Cultura?
"No creo que deba depender. Sí estar bajo un paraguas común".

-¿Qué tipo de paraguas? El Instituto del Patrimonio podía ser uno.
"No, porque en términos prácticos no crea una supra-institucionalidad, sino que reproduce duplicidades".

Lo bueno, lo malo y lo feo

Cruz-Coke es cuidadoso cuando se refiere a la gestión de Paulina Urrutia. "Celebro el aumento del presupuesto y la iniciativa de la red de centros culturales, aunque tengo ciertas aprensiones sobre la forma de llevarla a cabo. El problema de este crecimiento acromegálico es que llevó a saltarse procedimientos, lo que han tenido a la Contraloría encima del Consejo. Me he reunido con el Contralor y mi idea es trazar una línea muy firme en el nuevo período.
A juicio de Cruz-Coke, "el crecimiento exponencial de los fondos, como el Fondart, ha sido un gran estímulo para la creación, pero ha tornado difícil su seguimiento y la evaluación de su rentabilidad social. Hay que cotejar si el aumento en la oferta ha devenido en más demanda e interés en las personas por los bienes culturales. Mi impresión es que el crecimiento de los públicos o audiencias no ha ido a la par".

-Dicen que ha surgido ''la cultura del formulario''. Se postule un semestre, se trabaje el otro y así seguimos.
"Es la tesis de Mellado. Existe en parte, pero es inevitable, no nos podemos saltar los formularios. Ahora, si el papel es más importante que el proyecto artístico, ahí estamos en problemas. La idea es ir creando un entramado, una industria sustentable. Si te ganas el Fondart, que al otro año no vuelvas a cero si no lo obtienes, sino que haya un crecimiento, tengas más posibilidades de explorar otros caminos".
"Por eso buscamos diversificar. Formular nuevos programas, mejorar radicalmente instrumentos como la ley de donaciones culturales y el aporte privado a la cultura, que sólo alcanza al 10%. Hoy, iniciativas como el Teatro a Mil, financiadas por Minera Escondida y Entel, dan una señal potente de los beneficios que conlleva una responsabilidad cultural empresarial".

-¿Cómo mejorar la demanda?
"Hay varias ideas. En Brasil, por ejemplo, Lula ideó un subsidio a demanda. Puede ser a través de bonos, de una "chequera cultural" u otro medio, que facilite el acceso a libros, teatro, cine. Si una persona va al teatro o a un concierto por primera vez, es muy probable que vuelva a ir".

-¿Cómo resolver la tensión entre una cultura funcional a la participación y recreación ciudadana a través de Chile, que se opondría a la promoción de un arte que impacte en los circuitos internacionales?
"Focalizando y diversificando se pueden combinar prioridades. La internacionalización requiere clarificar objetivos, cambios legales que le den competitividad al producto cultural y una profunda coordinación. Hoy el tema está repartido entre decenas de instituciones. Muchas veces las platas salen al final, se levanta un stand, pero está vacío porque no se hace promoción previa. Hay mucho que mejorar y los intermediarios, como sellos, distribuidores o editoriales también podrían jugar un rol.

Por ELENA IRARRáZABAL SÁNCHEZ

Cada día esta más linda, parece una pintura. Que tonto eres!



Saludo del Ministro de Cultura Luciano Cruz-Coke

La labor que hoy comenzamos supone una enorme responsabilidad: trabajar junto a los gestores, creadores y artistas para el desarrollo cultural de nuestra población. Invitamos al mundo de la cultura, tanto sus representantes y exponentes como las autoridades nacionales y regionales, a ser partícipes de un nuevo proyecto que se inspire, de manera conjunta y participativa, en el rescate y promoción de nuestra cultura en el sentido más amplio de su diversidad.

Valoramos el trabajo realizado por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes desde su creación a la fecha. Buscamos fortalecer y mejorar de manera responsable y eficiente sus mecanismos para que el derecho de acceso a los bienes culturales se ejerza de forma equitativa y alcance todos los rincones del país. Deseamos trabajar mano a mano con todos los sectores de la sociedad, particularmente con las comunidades artísticas, pilares de nuestra vida cultural, respetando su diversidad artística, política, social, y resaltando el valioso aporte de nuestros pueblos originarios.

El desafío que hoy asumimos, tiene como eje articulador la participación ciudadana, fuerza matriz de nuestras políticas públicas, para llevar adelante la consolidación y perfeccionamiento de nuestra institucionalidad cultural, amparada bajo el espíritu de los valores democráticos que nos inspiran. Ello impone también una responsabilidad: asumir que los compromisos con el desarrollo cultural son una tarea compartida que convoca al conjunto de nuestra sociedad, tanto al Estado, como a sus organizaciones civiles, al sector privado, a las instituciones, las comunidades y los ciudadanos de manera permanente.

"(...) la cultura da al hombre la capacidad de reflexionar sobre sí mismo. Es ella la que hace de nosotros seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos.". Unesco, 1982.


De norte a sur y de mar a cordillera, todas las subjetividades y comunidades que cohabitan en nuestro territorio son quienes día a día construyen y reelaboran de forma armónica, equitativa y pluralista el desarrollo de la cultura nacional. Profundizaremos la descentralización de la cultura, promoviendo en todas las regiones polos de desarrollo que permitan generar, compartir y difundir sus manifestaciones culturales particulares, creando un fuerte vínculo entre ellas que fortalezca la relación interregional y el desarrollo de las disciplinas artísticas propias de su identidad local respetando su diversidad y particularidad.


La celebración del Bicentenario representa un gran desafío. Nuestro pasado, sustrato simbólico de nuestra historia e identidad, requiere todo nuestro apoyo y atención para superar la adversidad que hoy enfrenta. Tarea primordial será la reconstrucción de nuestro patrimonio tanto material como inmaterial, rescatando las tradiciones, expresiones y oficios particulares de cada zona. Especial atención tendrán las regiones afectadas por los recientes desastres naturales, sin por ello desvincularnos de las necesidades de las demás regiones del país.


Nuestra misión es promover y difundir el patrimonio cultural, invitando a todas las personas, comunidades e instituciones a crear espacios de expresión a lo largo de todo el país. Nuestras iniciativas públicas se basan en un esfuerzo conjunto que debe impulsarse desde lo ya construido para proyectarse hacia el futuro en beneficio de todos los chilenos.


Por Luciano Cruz-Coke Carvallo
Ministro Presidente del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes

Ravotril- Chile Art Triennal



El cinco de octubre del año 2009 Prem Sarjo ingirió una sobredosis de quince miligramos de RAVOTRIL antes de entrar a la inauguración de la primera Trienal de arte en Chile, en el Palacio de Bellas Artes de la capital. Cuando la presidenta Michelle Bachelet bajó del escenario para mezclarse con el público luego de su discurso, el artista se desplomó totalmente inconsciente junto a ella. Una mujer, tirándolo de los brazos, lo arrastró para sacarlo del lugar, cruzando la planta principal del palacio hasta llegar a la salida. Después lo hizo rodar por las escaleras. Continuó arrastrándolo, ésta vez de las piernas, por la vereda de José Miguel de la Barra hasta llegar al borde de la calle. Allí se detuvo en busca de un taxi, pero fue arrestada por la policía local que siguió la orden del jefe de escolta de la presidenta. El cuerpo de Sarjo quedó desplomado frente al museo, hasta que tiempo después una ambulancia lo hizo desaparecer de escena. Impresa en el pecho de su polera, descansaba la palabra RAVOTRIL escrita al revés.


La Trienal


La nueva Trienal de Chile anunció su estreno con bastante tiempo de anticipación. Esto dio espacio suficiente a las polémicas que se dejaron caer en avalancha. Entre ellas destacó la renuncia de Eugenio Dittborn, a quien se planeaba homenajear en el evento. El consagrado artista comentó textualmente temer que lo que comenzó siendo un homenaje terminara en una pesadilla. Dittborn, pese a la discreción que adoptó al respecto, habló sobre la mala organización del evento y la falta de profesionalismo en una Trienal dirigida por gente sin preparación.

Carlos Leppe, artista visual igual de emblemático y más irreverente que el primero, también se vio obligado a retirarse antes de que fuera demasiado tarde. Luego del repentino rechazo de una obra maestra propuesta por Leppe (instalar una roca gigante en el hall del Museo de Bellas Artes), la curaduría le pidió exponer una muestra que ya se había concretado en los ochenta. Quizás no esté de más decir que este tipo de gestos mata a los artistas y a la cultura nacional, condenando a ambos a ser esclavos del pasado.

La Trienal se incluía a sí misma dentro del contexto del arte contemporáneo, pero nunca existió una convocatoria. De la noche a la mañana todos los curadores y artistas se habían elegido entre ellos . Chile, aunque oficialmente se desprendió del sistema dictatorial en 1990, no ha modificado su postura frente al arte. Las obras continúan sosteniéndose en base a relaciones de grupos cerrados y podridos. ¿La Trienal es ignorante o se pasa de lista? ¿Creerá que todos los artistas, por el hecho de estar vivos hacen arte contemporáneo o se solazará en rascar la espalda de aquellos que sueltan privilegios privados? Cualquiera de las dos posibilidades terminó sujetando al país en el descrédito mundial, obligándolo a presentarse como un lugar en el que nada interesante sucede dentro de las artes visuales. Paradójicamente la reflexión central de la Trienal, según su propio discurso, fue la problemática del arte contemporáneo en relación a su propia institucionalidad.



Psicotrópico


Cada año, Chile se sitúa entre los primeros lugares mundiales en consumo de tranquilizantes psiquiátricos. El RAVOTRIL es el medicamento más usado por los chilenos. Por este motivo ha pasado a ser el preferido de farmacias y médicos, unidos en una empresa sumamente auspiciosa. Fácilmente se mantiene al pueblo anestesiado, pues pocos soportan esta realidad sin la ayuda de alguna droga. Niños, adolescentes, mujeres de todas las edades (incluyendo embarazadas y lactantes), hombres y adultos mayores obtienen recetas médicas de RAVOTRIL, debido al padecimiento de trastornos como crisis de pánico, insomnio y ansiedades incontrolables que se reprimen de esta forma. Naturalmente, es el sector económicamente privilegiado quien se puede dar el lujo de drogarse dentro de la legalidad. Los otros tienen que arreglárselas como mejor pueden. A raíz de los abismos sociales en una ciudad tan pequeña como Santiago, existe un mercado negro sumamente elaborado donde la gente sin opciones de prosperar puede adquirir esta droga a precios razonables bajo el riesgo de ser detenida.

El principal componente del RAVOTRIL es el Clonazepam. En un comienzo funcionaba únicamente como un anticonvulsivo y antiepiléptico. Ahora se receta para los más diversos padecimientos psicológicos. Este medicamento causa adicción a las dos semanas de consumo aproximadamente. Estimula efectos secundarios como depresión, irritabilidad, somnolencia, mareo, dificultades en la coordinación, pérdida de las funciones cognitivas (a los ravotrilómanos les cuesta recordar sus sueños), cansancio, nerviosismo, alteraciones varias del comportamiento, amnesia, debilidad y pérdida de la vista. Estos son sólo algunos de los daños colaterales. La psiquiatría es una ciencia en pañales y el cerebro de cada paciente es excepcionalmente único, por lo que se continúan registrando trastornos que muchas veces no salen a la luz. Pues existen medios de información farmacológica, como la página web de Farmacias Ahumada, que prefieren no entregar este tipo de datos al describir el medicamento. ''Si usted u otra persona ha ingerido una sobredosis de RAVOTRIL, debe ponerse en contacto con su médico, con un farmacéutico o acudir al hospital más cercano de inmediato'', advierte el folleto de RAVOTRIL. Pero, luego de un poco de investigación, resulta imposible confiar la vida a los responsables de la creciente fármaco dependencia en todos los chilenos y chilenas.



Reacción


El discurso de la Trienal de Chile 2009 hablaba sobre la apertura de espacios al arte contemporáneo, pero el Palacio de Bellas Artes inauguró el evento con una exposición titulada Territorios de estado. Paisaje y cartografía. Chile, siglo XIX. En ella se exhibían pinturas de éste periodo donde podía admirarse la naturaleza chilena de forma contemplativa. Fue en el contexto de esta muestra donde Sarjo, artista contemporáneo, golpeó la institucionalidad con la obra RAVOTRIL.

Una vez el artista cayó al suelo las reacciones fueron genuinas, exponiendo la naturaleza del público que desde ese momento se transformó en individuos. Sin duda el efecto que causó RAVOTRIL en Paulina Urrutia, ministra de cultura, fue el más interesante. La presidenta Michelle Bachelet, instintivamente quiso ayudar al hombre que se había derrumbado a unos centímetros de distancia. No alcanzó a hacerlo porque Urrutia la tomó fuerte del brazo como a una niña a la que hay que educar. Mientras le repetía “Es puro teatro”, se la llevó de ahí para continuar con los saludos protocolares, bloqueándole así la vista de lo que ocurría. Pues sorprendentemente, esta experta en arte dramático se equivocaba. El teatro supone actuación, y esta performance era una experiencia que estaba realmente sucediendo. Allí no había nada de teatro.

Mientras el cuerpo era arrastrado a lo largo del recinto, algunos presentes comentaban el performance con naturalidad. Otros, más desconcertados, pedían a gritos histéricos que abrieran paso al desmayado. Camarógrafos de prensa, que inundaban el lugar, se concentraron en la escena y la persiguieron hasta el final, iluminándola con ininterrumpidos disparos del flash. Parados en la salida, los guardias le abrieron la puerta a la mujer que arrastraba el cuerpo bajo la mirada del director del museo Milan Ivelic, no tanto por ayudarla, sino para que desapareciera pronto esa incómoda irrupción y todo volviera a la normalidad.

Cuando se ha llegado a la calle, el estado actúa como mecanismo de represión. La policía se acercaba sin saber qué hacer. Fue el jefe de escolta de la presidenta quien tomó la iniciativa, ordenando que se esposara a la mujer y que una ambulancia desapareciera lo más pronto posible el cuerpo del hombre que apenas respiraba. La prensa y todos los curiosos que siguieron la obra casi hasta el final, fueron obligados también a desaparecer. Supuestamente no había nada que ver. Sin embargo, ahí estaba el hombre inconsciente, ensuciando la entrada iluminada del museo, con sus brazos estirados en cruz, el cuerpo lleno de golpes y heridas como cicatrices de su camino arrastrado. El tiempo pasó lento junto con las miradas curiosas que salían de los autos y peatones que avanzaban bajo la presión furiosa de los policías, hasta que llegó la ambulancia.

Sarjo fue golpeado antes de llegar a la Posta Central. Luego de ser trasladado a otro hospital, llegó a la Comisaría, donde lo investigaron e interrogaron. Fue acusado por disturbios públicos. La causa más importante que alimentó la desconfianza de los responsables de la seguridad ciudadana era el hecho de que la presidenta estuviera presente cuando RAVOTRIL sucedió. Un disturbio público de cualquier tipo frente a la figura presidencial se toma como una amenaza y un peligro contra el estado. Es en estos casos donde la ley actúa con más fuerza. Toda esta censura contribuye a la imposición de algo muy simple: ocultar el panorama real a aquella persona que debiera estar enterada de todo lo que sucede.



Lo que no se ve


Uno de los tantos problemas que prometió abordar el curador Tricio Escobar en la Trienal de Chile 2009 fue “… la discusión política sobre la cuestión indígena. Así mismo, preocupaciones sobre la intersección entre el arte indígena, el popular y el contemporáneo”. En el sur del país una serie de transnacionales y multimillonarios chilenos, roban las tierras que han pertenecido a familias mapuche desde antes de la conquista. Este sistema se sostiene siempre por medio de la violencia. La policía, pagada por el gobierno, hace sus entradas triunfales armada hasta los dientes. Muchos indígenas mapuche han decidido crear barreras pacíficas de defensa, sentándose en fila silenciosamente, para proteger con humildad lo que les pertenece. Otros, dispuestos a todo antes de ser obligados a mendigar o convertirse en esclavos, pelean con todo su cuerpo hasta la muerte. Tanto los primeros como los segundos son golpeados y, una vez indefensos, arrastrados de brazos o piernas hasta desaparecerlos del lugar. Esta imagen coincide de forma siniestra con el performance RAVOTRIL.

Mientras la vida de Sarjo pende de un hilo, es retirado como bolsa de basura de un lugar donde no es deseado. El performance trabaja como la metáfora de esa institucionalidad a través del cuerpo, que la soporta. El artista responde al medio cultural en su país al igual que Dittborn o Leppe, pero a través de una obra. La reacción que su performance produce sólo demuestra que es imposible hacer arte de verdad dentro de los límites de la institucionalidad. Tristemente, Chile no está preparado aun para una Trienal de arte contemporáneo. Alrededor de todo el mundo, Bienales y Trienales absorben manifestaciones aun más conflictivas como parte de la producción a la que se está llamando, pues se entiende que es en esos espacios donde los artistas tienen la responsabilidad de expresarse sobre todo si es en contra. Sin embargo, si son necesarias este tipo de experiencias para que los engranajes de un sistema opresor salgan a la luz, bienvenidas sean.

La obra de Prem Sarjo ha sido censurada y eliminada de los medios locales de una forma determinante. No fue una sorpresa para él que el performance fuera silenciado. El día posterior a la inauguración adornó sus diarios e informes televisivos con solemnes noticias donde se relató el pacífico éxito de la inauguración de la Trienal de Chile 2009. Nada dejó ver que una situación no esperada había ocurrido. Las cintas de los camarógrafos que siguieron la escena hasta el final fueron omitidas tras una decisión invisible. Pedazos de realidad quedaron excluidos para siempre, así como la presidenta arrastrada por el brazo de una ministra de cultura que no supo consumir la única manifestación artística contemporánea del momento. Bajo la nube del RAVOTRIL, los individuos se convierten en masa. Sobre ella, unos pocos ríen a carcajadas y se llenan los bolsillos ambicionando la presidencia de un país tan fácil de manipular. El golpe de este performance, superficialmente violento, debería leerse como una declaración de amor. Se trata de amor al arte, que sobrepasa al amante hasta jugar su propia vida por él. Pero sobre todas las cosas, lo que prevalece en RAVOTRIL y que tal vez ni siquiera el artista alcanza a observar, es el amor por su país. Un país dormido que esconde en sus sueños olvidados el poder de despertar.



Rocío Casas Bulnes

Equipo de Industria Masticable, da a conocer imagen oficial del nuevo Gobierno



La futura ministra Secretaria General de la Industria, presentó hoy el símbolo que caracterizará al Gobierno por los próximos cuatro años

En una reunión realizada la mañana de este martes con representantes de la prensa nacional, la futura ministra Secretaria General de la Industria, dio a conocer la imagen oficial que acompañará al Gobierno a partir de este 11 de marzo.

Usando como base la tierra , la nueva administración busca recoger las raíces de nuestro país e incorpora una moderna tipografía en la parte inferior, que refleja el espíritu y el estilo del Gobierno entrante: Modernidad y sentido de urgencia. En ella se lee la frase “Gobierno de Chile”.

La industria explicó que “en estos difíciles momentos por los que atraviesa el país es necesario apelar a la unidad nacional, y es por eso, que buscamos un símbolo que representara nuestra historia y que identifique a todos los chilenos”.

La nueva imagen estará presente en todas las reparticiones públicas y actos oficiales y reemplazará al logo actual.

La polémica tras el nuevo logo del Gobierno: diseñadores, creativos y autores en pugna


El efecto fue inmediato. El martes pasado, apenas Ena von Baer presentó a la opinión pública el nuevo logo de la administración Piñera, estalló la polémica. Primero fueron los internautas, quienes no se convencían con el nuevo logotipo y rápidamente el debate comenzó a permear hasta los expertos, los que tampoco lo aprobaron.

A Julián Naranjo, creador de los logos de Cristal, Casa Ideas y EFE, le llama la atención que la marca -que mezcla el escudo con la palabra Chile escrita en celeste, azul y rojo- no representa los valores de modernidad y desarrollo que Sebastián Piñera fomentó durante su campaña. "Se nota que no participó ningún profesional competente. Es tan palpable que el resultado es bastante mediocre", comenta.

Según el experto, existe un grave problema con las tonalidades. El primero, pasa por mezclar un escudo en blanco y negro con la palabra Chile escrita en colores. Su mayor crítica, eso sí, apunta a la manera en la que está coloreado el nombre del país.

"Si te fijas bien, todas las letras, menos la 'C' inicial, están pintadas con tres colores. Eso hace que el ojo las separe y finalmente las convierta en dos palabras", recalca.

Por su parte, el diseñador Vicente Larrea, creador de logos como el de Parque Arauco y Endesa, es tajante: "Acá hubo un trabajo con absoluta falta de rigor. Hay mucha chabacanería". Al experto también le llama la atención el poco tiempo que se le dedicó al desarrollo del logo (dos semanas). "Ellos dicen que fue un trabajo en conjunto. Yo generalmente trabajo solo y me demoro entre tres y diez meses en terminar algo así", cuenta.

Además de criticar la falta de coherencia en el emblema, Larrea cuestiona la necesidad de que cada administración tenga su emblema: "No podemos estar cambiando el logo cada vez que se nos ocurra". A su juicio, desde que se lanzó la primera imagen corporativa gubernamental, en la administración Lagos, se ha visto el emblema casi como una campaña de publicidad. "El diseño gráfico permanece, la publicidad es más intrascendente, remata.

Publicistas opinan

Eugenio García, el creador del rombo tridimensional que marcó las administraciones de Lagos y Bachelet, sostiene que el emblema de Piñera tiene problemas de "aplicabilidad", puesto que es demasiado complejo para imprimirlo en todos los lugares en los que debe ir.

Tampoco le parece pertinente que el escudo nacional sea utilizado para esos fines. "El logo de una administración se utiliza en los afiches publicitarios, en las calles. No me parece bien que un símbolo tan importante vaya a ser puesto en los avisos camineros", dice.

Pablo Carvajal, director creativo de la agencia Proximity que tiene en su cartera a empresas como Gasco y Nestlé, dice que más allá de encontrarlo "feo o lindo" existe un error fundamental al utilizar el antiguo escudo. "Piñera se caracterizó por mirar al futuro y el escudo es todo lo contrario. Es un error utilizar la frase 'Por la razón o la fuerza', después de toda la polémica que ha generado a través de los años", concluye.

No es primera vez que un gobierno genera comentarios al modificar los emblemas de los organismos públicos. El primero fue el de Eduardo Frei, que, a mediados de 1995, comenzó a utilizar tímidamente un escudo nacional modificado. Se le encargó a la diseñadora Paula Celedón un trabajo de "remozamiento" que finalmente arrojó un escudo con líneas más vanguardistas y sin la frase "Por la razón o la fuerza". La polémica fue instantánea y muchos trataron de impedir que se utilizara.

El gran "escándalo" llegó unos años más tarde, en 2000, cuando Ricardo Lagos anunció que el emblema del Gobierno sería un rombo tricolor, compuesto por una serie de cubos más pequeños. "La polémica se suscitó porque hubo gente que señalaba que el logo sustituía al escudo nacional y eso no era cierto", recuerda Eugenio García.


Estados Unidos y Australia son algunos de los países que optan por la tradición. Ambas naciones han logrado mantener sus emblemas nacionales como símbolo del gobierno, independiente de la administración de turno. En ambos casos se utiliza el escudo patrio como eje central para los logos y membretes de los distintos departamentos gubernamentales.

Por Pablo Tirado Henríquez

Nada en que pensar



El relato de Heinrich von Kleist El terremoto de Chile sirve como “pretexto literario” para organizar la narrativa de esta exposición de arte chileno contemporáneo. Un acontecimiento natural desata una suerte de historia moralizante en la que el extranjero aparece como aquel que mancilla el honor de lo propio. Aunque la historia avanza hacia lo bucólico y parece que finalmente todo habría sido “perdonado”, da un giro inesperado, pero no por ello menos lógico, hacia la violencia salvaje e indiferenciada. En cierta medida, la muestra intenta detectar, para seguir con la analogía literaria, temblores de tierra, situaciones veladas o discontinuidades sin pretender ofrecer una imagen institucional ortodoxa. Más allá del cliché del “arte joven” o del mero panorama complaciente, lo que intentamos es fijar algunos elementos estético-cartográficos para pensar qué ha sucedido en el arte chileno contemporáneo una vez que comienza a concretarse el dibujo o la imaginación del Edén, para parodiar el título de una importante aproximación al contexto y a los artistas realizada por Gerardo Mosquera.
En esta exposición que no pretende ser de “tesis”, como altisonantemente suele decirse, se podrá ver la multiplicidad de propuestas, lenguajes e intenciones del arte que se está haciendo en Chile en este siglo XXI. Desde planteamientos pictóricos a fotografías que tienen en cuenta lo ruinoso sin derivar hacia la melancolía romántica, de las instalaciones a los planteamientos relacionales, de la procesualidad o lo conceptual a la búsqueda de interacción. Ojalá este sismograma ofrezca espacio a los acontecimientos; esto es, consiga que lo expuesto no esté fosilizado desde el primer momento. En cierta medida, la búsqueda de situaciones transdisciplinares o, mejor dicho, indisciplinadas, persigue esa finalidad sin fin que, en una perversión del juicio reflexionante kantiano, podría ser el proyecto propio de lo estético.

En nuestros días se ha materializado lo que Baudrillard, parodiando un texto célebre de Barthes, llamara “el grado Xerox de la cultura”. Finalmente, el hiperrealismo ha sido desbordado o desmantelado por el exceso del reality-show: el artificio se ha vuelto hiperbólico. “Los artistas -afirma Kaprow- no pueden sacar provecho de la adoración a lo moribundo; ni tampoco combatir todas esas reverencias y genuflexiones cuando momentos después elevan a los altares sus actos de destrucción, objetos de culto para la misma institución que pretendían destruir. Esto es una impostura absoluta. Un puro ejemplo de la lucha por el poder”. Sin embargo, lo que nos queda es el sarcasmo o la actitud infantil o sicótica de “cagar sobre el mundo entero”. También funciona la llamada denegación fetichista: “Lo sé, pero no quiero saber que lo sé, así que no sé”. Sabemos con certeza que la cultura del entretenimiento y la diversión, a fin de cuentas, no es nada divertida y que, en última instancia, todos los derramamientos de sangre, toda la crueldad artística no eran otra cosa que exorcismos o, para ser menos diletante, pura mascarada, fake estricto. En la estetización banal aparece un éxtasis de la visión que genera su propio “punto ciego”. La exposición El terremoto de Chile intenta mostrar que se puede naufragar en la calma chicha, que a veces hay que liarse a pedradas contra los postes de alta tensión o adentrarse en Chaitén para sedimentar la catástrofe. Los artistas chilenos seleccionados no ilustran ni una tesis “curatorial” ni forman parte de un programa o de una estrategia; sus intervenciones hacen tangencia con el relato o, en algunos casos, circulan deliberadamente lejos, pero en todo caso son respuestas lúcidas e intensas a una época en la que la inercia polar y la lobotomización de la crítica no son menos preocupantes que el consenso basado en el silencio, el cinismo de los que dan lecciones al trepar o el tarareo idiotizado de las cantinelas de moda. Nunca deja de haber temblores, incluso los imperceptibles tienen riesgos. El peor de los males, la catástrofe definitiva (último acto estricto: caída del telón) es no tener nada en que pensar.

Por Fernando Castro Flórez, curador de la Trienal de Chile